Una pequeña fricción que se repite
LotoSimple parte de una situación muy concreta: tienes un resguardo de una apuesta que quieres volver a jugar, pero las fechas ya no sirven. Los números siguen siendo los mismos; lo único que quieres cambiar es cuándo jugarla.
Volver a rellenar la apuesta desde cero para modificar algo tan pequeño siempre me pareció un paso innecesario. De ahí nació la primera función de LotoSimple: escanear el código del resguardo, conservar la apuesta y preparar un nuevo código con las fechas que quieras.
De un resguardo a otro en pocos pasos
El proceso intenta reducir todo lo posible lo que ocurre entre tener una apuesta anterior y poder volver a presentarla. Escaneas el resguardo, eliges cuándo quieres jugar y LotoSimple calcula los sorteos correspondientes para generar un nuevo código listo para mostrar en la administración.
La aplicación tiene en cuenta los calendarios y particularidades de Bonoloto, La Primitiva, Euromillones, EuroDreams y El Gordo de la Primitiva, para que una tarea aparentemente sencilla no obligue al usuario a pensar en toda la lógica que existe detrás.
La intención es precisamente esa: que la complejidad necesaria para hacerlo correctamente permanezca en el producto y no recaiga sobre quien lo utiliza.
Empezar por una tarea, no terminar en ella
Cambiar las fechas de una apuesta es el primer problema que resuelve LotoSimple, pero no tiene por qué ser el último. Alrededor de una apuesta siguen existiendo pequeños procesos que pueden hacerse más sencillos antes de llegar a la administración.
La evolución que tengo planteada para el producto pasa por incorporar nuevas formas de crear y preparar apuestas desde el móvil, manteniendo la misma idea: reducir pasos, evitar tareas repetitivas y dejar preparado todo lo posible antes de presentarla.
No se trata de sustituir a la administración de lotería, sino de hacer más sencilla la parte que ocurre antes. Que llegar, presentar la apuesta y continuar requiera cada vez menos fricción.

