Un nuevo despertar, segunda parte
La inquietud se apoderó de él, sus ojos escudriñaban cada rincón del lugar mientras algo en particular le heló la sangre, los drones de seguridad que debían estar vigilando incansablemente yacían inmóviles en sus estaciones. Con una mezcla de confusión y temor preguntó Ada con voz temblorosa: "¿Por qué los drones no nos han detectado y dado la alarma? Hace tiempo que deberían haber notado nuestra presencia y más aún con todo el estruendo que hemos hecho atravesando los escombros".
